En España casi nadie habla de "hacer ejercicio". Se habla de "dar una vuelta", "echarse a andar", "bajar al pueblo". El movimiento está dentro de la vida —no fuera, en una hora reservada.
Después del trabajo, antes de cenar. Treinta minutos sin auriculares, mirando a la gente. Es el antidepresivo más viejo del mundo.
De mayo a octubre, una vez por semana basta. El agua salada cura cosas que no salen en los análisis.
Verbena, boda, sobremesa con música. Bailar es cardio, comunidad y memoria muscular del placer.
Los Caminos de Santiago, el GR-7, las cañadas reales. España está cosida de rutas. Empieza con tres horas un domingo.
Olvida los 10.000 pasos. Empieza por 6.000 al día, todos los días, sin excepción. Cuando se convierten en costumbre, el cuerpo te pide más solo.